Thursday, March 14, 2013

Poema No. 94


 


 

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Aquí
en las calles
no hay olores.
Olores entremezclados
unos almizcleños
otros perfumados
olores sudorosos con su cargamento
de sazón y sucio
sobacos, entrepiernas expuestos
al calor humeante de las avenidas
aquí
no hay olor a incienso
frente a los almacenes de los hindostanes
ni olor a pan recién horneado
en la panadería de los españoles
no hay esos olores
ni hay el roce de los cuerpos
en las calles, los tropezones
de  los cuerpos cálidos, añejos, infantiles
no hay escupitajos en las aceras
ni olor de orine en las esquinas
de las cantinas
ni en los zaguanes
aquí no hay zaguanes
ni olores estancados
ni charcos de agua sucia donde mirar el sol
aquí nadie se ensucia los zapatos
con mierda de perro
porque no hay perros callejeros
no hay moscas sobre  tinacos de basura
no hay tinacos de basura
no hay la tiendita del chino
con su respectivo chino en chancleta
y camiseta blanca
sentado en su típico
 taburete
no hay
el bullicio de las calles
la pitadera de los carros
no se escuchan imprecaciones
ni piropos callejeros
no hay la cachetada bien merecida
ni el guiño de ojo
no hay miradas que se cruzan
de carro a carro
ni sonrisas de complicidad
o gestos obscenos con los dedos
no hay caderas cadenciosas
envueltas en pantalones ajustados
contoneándose por las avenidas
no hay buhoneros ni vendedores callejeros
no hay puestos de fritanga con sus almojábanos
(aqui nadie sabe qué es un almojábano)
tortillas, hojaldres, empanadas, carne frita
calentándose
bajo un bombillo de 40 watts
no hay agua de pipa
ni carritos de chicheme ni raspao
no hay billeteras alineadas a la sombra
de los almacenes
ni hay nadie recostado indolentemente
en las paredes de los edificios viendo la gente pasar
porque no hay nadie pasando
no hay nadie que te arranque la cartera
de un manotazo
no hay procesiones
ni mitines políticos ni desfile de carnaval
no hay sonrisas
no hay indios kunas
no hay la alegría del encuentro callejero
no hay chismes, cotorreo, los vidajenas
hablando de la gente conocida
porque no hay gente conocida
no hay puestos de mercado en los semáforos
ni nadie que te limpie el vidrio del carro
con un trapo sucio
no hay nadie pa' mandar pa'l carajo
ni nadie que te "mente" la madre
no hay policías pidiendo coimas
no hay huecos en las calles
donde joder la trasmisión
no hay nadie que te lave el carro
y encima le dé "compón"
no hay nadie que te cuide el carro
en los estacionamientos
no hay buses con nombre de mujeres
con su decoración carnestoléndica
y gente saliéndose por las ventanas
no hay chiva parrandera
no hay nadie jugando dominó
en las pequeñas plazas de frondosos árboles
no hay pequeñas plazas de frondosos árboles
no hay almacenes exhibiendo la mercancía
al calor del sol y al ritmo estridente de
bocinas gigantescas
que casi te dejan sordo al pasar
no hay el chino, el chombo, el gringo, el cholo
el mestizo,el hindostán, el rabiblanco
fusionados en una sola amalgama multicolor
moviéndose al unísono
como una gran burbuja tornasolada
exudando humanidad por todos los poros
bañando las calles con ese aroma de pueblo
energético y revitalizante
etnicidad polarizada en un solo concepto
gente, gente y sobre todo gente…
no, no hay
nada de eso. 

Aquí
solo hay
concreto
vidrio
cromo
cuero
calefacción
aire acondicionado
desodorante ambiental
y distancia.
 
 
 
Poema de Sandra Collazos McPherson
Dallas, TX  March 14, 2013

Wednesday, March 13, 2013

Poema No. 158





El camino perfecto no tiene obstáculos
porque su sendero nunca se desvía
ni a la derecha ni jamás a la izquierda
es un camino abierto y sin ambages
claro, límpido como un cielo sin nubes.
Cuando el pie se inicia en esta senda
atrás se van a quedar padre y madre
la puerta del pasado se cierra, igual
la del futuro, solo  el centro queda..
Ahora bien, este camino  es largo
o corto, como tú  lo prefieras
todo depende de la manera
en que tu lo quieras caminar
a veces el sendero atraviesa
marismas, lagunas, desiertos
grandes alturas, oquedades
pero si el paso continua
la ilusion desaparece
entonces, que queda?
el camino perfecto
para seguir
andando
con pie
firme
o sin
él.

 


Poema de Sandra Collazos McPherson
Dallas, TX   March 13, 2013



Monday, March 11, 2013

Poema No. 232






 


Un poema de amor
es  noche oscura
de cocuyos  y estrellas parpadeantes
los unos  
alegres  incendiando  la pradera
las otras
avivando  las ascuas de tus ojos.
 
Un poema de amor
es  vendavales
de aromas  y voces palpitantes
los unos
el  frescor de la hierba, la humedad de la tierra
las otras
audaces,  encendidas.   
 
 
Un poema de amor
es  la pradera
de cetrinos cabellos  y  potrancas
los unos
el verde tálamo que suave se doblega
las otras
desbocadas. 
 
Un poema de amor
es  cofradía
del  verbo y la palabra
el uno
acción o movimiento
la otra
embeleso mortal de los amantes.
 
Un poema de amor
es  en el pecho
un ardor, una astilla incrustada
el uno
el sublime vaivén del universo
la otra
esa certera flecha de Cupido.
 
Un poema de amor
 Tan solo uno. 


 
Poema de Sandra Collazos McPherson
Dallas, TX, March 11, 2013

 


 

Wednesday, February 27, 2013

Poema No. 222


 
 

En un  principio  era el Verbo
Creador y ejecutor.
Absoluto
soberano de letras   en su puño
 recogidas.
Un sonido de aguas se destila 
entre la vastedad  de sombras
Sedoso, abre  un  camino:
La vía
donde todo se congrega.
Gota a gota
 se vierte el sueño  en su propio
ensueño, se envuelve
entre vueltas y virajes, en su manto
de estrellas.
Surge la Voz
 no hay nadie para oírle.
Calla la Voz,  se sume
en un pozo  sin fondo
en esa oscuridad espera
todo oídos.
Se abre la puerta
una rendija apenas .
Se desliza una gota
cae con un sonido de aguas
sobre la esfera.
Vibra la soledad en esa oscuridad.
Vibra  la Voz .
Del filamento de luz que le compone
surge una estrella
alumbra el infinito, la primera
 no hay nadie para verle.
Vuelve la tersa oscuridad
el sueño continúa,  mas sin embargo
un algo cuelga en el vacío
 una oquedad  húmeda y palpitante
 cueva de humo y parapetos resonantes
cubierta de frases y palabras pensadas
nunca escritas
 el monstruo dormita en su centro
espera su momento.
Espera su momento.
A la hora convenida
 ante el signo dueño y señor
del planisferio
 de la concavidad establecida
surge la Voz.
El círculo reinante es un espejo
refleja  la idea preconcebida
en su negro agujero.
El leviatán despierta
la Voz  grita
“Hágase la Luz”.
 
 
 
Poema de Sandra Collazos McPherson
Dallas, TX February 27th, 2013

 

 

Tuesday, February 26, 2013

Poema No. 226


 

 

 

 tiempo sin nombre
sin padre ni madre
parido de si mismo
engendrado en piedra
y fuego, en  sal
 en el  verbo primero
tiempo verdadero
 rendija apenas
en medio de los mundos
tiempo que es sueño
 sueño que es  tiempo 
 en sí  y  a la vez
excusa de ser
inexorable
sin pasado, presente o futuro
vacío de espera  irreversible
compatible
con todo aquello que el Universo ignora
 tiempo ahora
absurdo y  a la vez cargado
de toda   posibilidad
contrariedad, enigma, paradoja
sutilezas y absurdas ironías
tiempo  aquí, después, allá y más allá
tiempo entre  tiempos
sin tiempo y a la vez medido
liviano en su pasar sin conducir
a ningún lado
tiempo estático, sacrílego
donde todo parece ser y nada es
lo que parece
matriz de todo
oscuro
en su luz pecaminosa
pesado
en su caída de manzana
carcomida
tiempo ajeno a lo que diga
el dueño de su propio desatino
único actor de su tragicomedia
indiferente a súplicas
mortal 
al embeleso del tirano
 tiempo ufano en su carrera
contra el tiempo
perverso entre comillas
no subyugado al vaivén , a las olas
de mares incomprendidos
 tiempo asido  al vínculo
entre cielo y tierra
a la estática lumbrera, la de siempre
la que alumbra detrás de todo lo conocido y quieto
 tiempo en guerra en contra
de  molinos de tiempo, de piedra antigua y lisa
donde moler estrellas  y escupir desazones
es cosa de todos los días
tiempo absurdo
y jocoso
escondido
detrás de las cortinas
del teatro  de la vida cotidiana
un tiempo así
es pera
o manzana
o serpiente
o luz.  
“Aquietáos y conoced
 Yo Soy Uno”.
 
 
 
Poema de Sandra Collazos McPherson
Dallas, TX  February 26, 2013

 

 

 

 

 

 

 

Thursday, February 7, 2013

Uno



Uno
se sienta un día y analiza
el fondo de las cosas
en los asuntos cotidianos.

Uno
de pronto realiza
 que la costumbre lo consume y el desván
esta colmado de cosas innombrables
solo porque:

Uno
se olvida de usar
los nombres verdaderos.

Uno
guarda en sí mismo las palabras
por no gastar saliva.
Así, pierde
el sentido de las cosas.

Uno
se acuerda a veces de sí mismo
y sabe que es preciso
que encuentre lo perdido.

Uno
decide que ya es hora
de hacer valer el don divino.
Así, se impone
a la costumbre de los asuntos
cotidianos
en un afán de conquistar
el reino de las cosas.

Uno
piensa que todo lo ha resuelto
se aventura lleno de coraje
tratando de cruzar
el mar
de impedimentos
que
Uno
se ha impuesto.

Uno
se dá cuenta
que no ha resuelto nada
cuando las olas lo devuelven
a la playa de donde
Uno
ha partido.

Uno
se siente derrotado
se atrinchera
para poner distancia entre los enemigos
que proliferan cada día.
Así, siguen
las cosas
sin tener ningún sentido.

Uno
se cansa de luchar
se abandona en el dolor
y la amargura de la incertidumbre.

Uno
     cierra los ojos y concluye:
     las cosas en realidad
     son sordas, mudas
     no ven, no sienten
     ni siquiera pueden
     oler
     el humo 
     que sube de la tierra ennegrecida
las cosas
     solo buscan separar lo inseparable

y Yo?
Aquí, en mi rincón
observándolo todo
con una sonrisa entre mis labios.
 


Poema de Sandra Collazos McPherson
Dallas, TX February 6th, 2013