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Saturday, August 8, 2015

Cabanga

 
 
 
 

Cabanga.
 
No sé qué tiene la cabanga  que la comes y te da por suspirar.
La primera vez que comí cabanga fue en la casa de mi abuela Marcelina.   Yo acababa de llegar de Santiago para vivir un año en su casa, lejos de mi madre, mi abuela y mi hermana.
La comí pedacito a pedacito, intrigada por el dulce amargor de los oscuros bocaditos, pensando si no serían las lágrimas que corrían por mis mejillas la causa de este sabor.  Hubiera preferido comer huevitos de leche, pero no quería rechazar los intentos de mi abuela de hacerme sentir bien.
-Venga  para acá, mi monterianita- la voz de mi abuela tenía  el mismo timbre dulce amargo de la cabanga. 
Dejé escapar un  hondo suspiro entrecortado y, aliviada, dejé el pedazo de dulce  a un lado, limpié mis ojos con el borde de mi falda y los concentré en la no tan familiar figura que tenía enfrente.
Habíamos venido pocas veces a visitarla, porque en aquellos tiempos duraba una eternidad viajar de Santiago a La Chorrera, donde ella vivía.  Tal vez por eso mis recuerdos eran vagos.  Lo más probable era que en esas cortas visitas, mi hermana y yo no teníamos tiempo para andar  tomando nota de los adultos,  solo para jugar y corretear  por la casa de la abuela.
Pero ahora,  era distinto.  Venía para quedarme y quién sabe por cuánto tiempo.
Para mis ojos de niña, mi abuela era como una montaña,  grande y llena de nieve en la distante cima. Tenía unos ojos que  brillaban detrás de los anteojos.  Sus mejillas  eran dos montoncitos sonrosados  y cuando se reía, lo cual hacía a menudo, la carcajada le movía todo el cuerpo, cosa que no dejaba de asombrarme porque nunca había visto a una persona reir con tal intensidad.
-Mira Canelita,  para que te alegres un poco, te voy a enseñar un arte que me enseñó mi mamá y que estoy segura  te va a encantar- dijo la abuela, a la vez que procedía a abrir una lata de metal que descansaba en su regazo.
Por un momento me olvidé de la cabanga y me quedé extasiada al ver el contenido de la lata.  Ristras de perlas de varios tamaños,  esferas  y cristales en variados diseños,  gusanillos de metal, alambres, ganchos y peinetas para el cabello. 
-Vas a aprender a hacer tembleques.  Esos hermosos adornos que lucen las empolleradas en su cabeza.  ¿Te gustan los tembleque? _silenciosamente asentí- Ya verás lo fáciles que son de hacer.  Vamos a hacer tembleques para la pollera de gala, que son todos blancos.  Comenzaremos por un diseño sencillo para que aprendas y luego iremos construyendo los más complicados, como mariposas, flores.  Después, cuando hayas aprendido, te dejaré que  inventes tus propios diseños.  Pero primero ve y lávate las manos y la boca, que las tienes todas embarradas de cabanga y en cuanto regreses, nos pondremos a hacer tu primer tembleque.

Los ojos de mi abuela sonrieron y, no sé por qué,  el dulce-amargo  tono en su voz al igual que el sabor en mi boca desaparecieron para dejar lugar a la pura dulzura de los huevitos de leche de mi memoria.
Me olvidé de la cabanga y me puse manos a la obra.
Tantos años han pasado. 
Estoy lejos de mi patria,  ya me olvidé de hacer tembleques y también de los  huevitos de leche.
Y es extraño, pero ahora, me ha dado por comer cabanga.
(suspiro)
 
Tembleques
 

 
Canelo
 
 
Sandra Collazos McPherson
Dallas, TX August 8, 2015


Thursday, October 10, 2013

L'amour

 
 
 
El amor es un camino que no tiene regreso.  
Es una sola vía, de adentro hacia afuera.  Es el deseo  que nos impulsa, que nos hace rodar y caer por una   espiral al infinito. Es el deseo que surge de nuestra innata,  imperiosa necesidad de dar todo lo que  somos. Siempre.  No hay descanso en el amor.  Amamos aún cuando no nos demos cuenta.  Aún cuando disfracemos ese deseo de darnos por completo con el ropaje de las emociones, porque el amor no es una emoción que hoy se tiene y mañana no.  El amor es eterno y siempre se posee.  Está revestido de pasión,  ese deseo abrasador que nos impulsa a querer fundirnos  con el ser amado. Y cuando el amor toca con sus dedos candentes al objeto de su pasión,  éste inmediatamente viene a formar parte de esa sublime eternidad, aún si  los amantes se separaran para siempre.  
Si el amor no existiera, no existiría la vida, pues la vida es su razón de ser y el amor, a su vez,  es la razón de ser de la vida. Amamos, sin saberlo,  todo lo que existe, todo lo que forma parte de nuestro diario vivir, aún a nuestros enemigos.  Si no amásemos todo lo que nos rodea, no se manifestaría en nuestra vida.   Pero dejar de amar es imposible.  Amar es la Ley.  En el fondo lo sabemos, que sin amor no hay nada.  Sin él, todo se perdería en el oscuro abismo,  se rompería el cordón de plata que nos une a la matriz del universo, el sol se apagaría, los planetas saldrían disparados de sus órbitas, pues ya no tendrían razón para seguir girando, porque todos ellos solo buscan dar amor  y darlo infinitamente;  el sol su luz maravillosa, la tierra, un sustento para nuestros pies, las lejanas estrellas su brillo inconfundible.
 

El verdadero amor solo busca  la satisfacción  del objeto  de su apasionamiento,   es por eso que los enamorados caen  en las primeras etapas de su relación en  una especie de locura, en donde solo buscan complacer y satisfacer lo  mas que puedan  el uno al otro.  Es en esos momentos cuando pueden vislumbrar la esencia de la energía del amor,  la esencia de dar y solamente dar.   Es por eso que volvemos a  reincidir en su maravillosa locura, cuando  perdemos su cercanía,  es por eso que  volvemos a caer, pues ese es  nuestro sino. No lo podemos evitar. Tenemos que caer, lo hicimos al principio y lo continuamos haciendo. Es nuestra razón de ser.  El vértice que sostiene nuestro mundo.
Se cae en el amor, para gozar de las alturas.  No se puede subir, pues el camino  va en una  sola dirección, al contrario del camino de  la vida que va en todas direcciones.   En la caida  del amor, se encuentra la estabilidad de la vida.  Se cae en el amor  para poder levantarnos y seguir caminando, para fortalecernos  en su esencia.

El hombre que busca, quiere o exige que se le ame, pierde por completo la capacidad de volverse uno con el amor, pues al  verdadero amor no  le interesa la reciprocidad.   Por lo tanto,  se volverá  ciego y no podrá ver que con su actitud egoísta solo está  consiguiendo envolverse  en una bruma  que se hará cada día más densa a medida que crece su desesperanza y  desconfianza.  Esas emociones que nos  elevan en unos momentos, para luego traernos  por el camino de la amargura,  esos pensamientos que nos  atan o que buscan controlar  al objeto de nuestra pasión, son las trampas que ocultan al verdadero amor.  Nos hacen creer que tenemos  derecho a recibir amor  o, peor aún, a exigir que nos amen,  cuando en realidad, el tener  esas emociones y esos pensamiento  es lo que hace que el amor se opaque y se retraiga, para dejar que nos recreemos en  la miseria que buscamos vivir.

 Hay que entender que el verdadero amor no quiere recibir, sino dar.  Punto.  El amor no espera nada a cambio, al contrario, solo busca el bienestar del ser amado.  La paradoja es que cuando amamos desde el centro de nuestro ser,  amamos con plena libertad, tanto para nosotros como para el objeto de nuestra pasión, sin expectativas, aceptando lo que es por lo que es, porque el verdadero amor es libertad.   Esa libertad que nos hace prisioneros de su  pasión abrasadora.

Y  he aquí otra paradoja,  mientras más estemos conectados con esa capacidad de amar sin esperar nada a cambio, es cuando más vamos a recibir; es entonces cuando vamos a experimentar la verdadera profundidad del amor, es entonces cuando  el objeto de nuestra pasión se abrirá a nuestro canto y juntos caeremos  en la espiral absurda de un sueño contenido, para seguir recreando  nuestro pequeño mundo, para seguir danzando a la par de los dioses,  al rítmico vaivén que mueve  todo el Universo.
El amor nunca muere.
 
 
La Canelo
Dallas, TX October 10th, 2013
 
 
 

 

Wednesday, October 9, 2013

Cuatro



Miren los pájaros del cielo: ellos no siembran ni cosechan, ni acumulan en graneros, y sin embargo, el Padre que está en el cielo los alimenta. ¿No valen ustedes acaso más que ellos?
 Miren los lirios del campo, cómo van creciendo sin fatigarse ni tejer.
Yo les aseguro que ni Salomón, en el esplendor de su gloria, se vistió como uno de ellos”.

El mensaje que verdaderamente cumple su cometido es aquel que resuena dentro nuestro. Aquel que unifica  las partes dispersas de nuestro ser y causa una sensación de bienestar y confianza.

No hay nada más que hacer, que dejarse llevar por las palabras y comenzar a vivirlas, pues de eso se trata .  De la energética resonancia de la palabra dentro de la misma esencia de lo que nos ha construido, en el corazón de nuestra cadena acido-ribonucleica mejor conocida como el ADN, o la escalera de Jacob, por donde subían y bajaban los ángeles.

Qué es lo que  oímos?  A cuáles palabras nos abrimos día a día? Desafortunadamente, al  eco de nuestras huellas infantiles, en donde el chip maestro de nuestro ADN  estaba limpiecito, esperando las palabras o comandos que abrían de determinar  la futura y oscura o brillante  voz detrás de todos nuestros actos, especialmente aquellos absurdos  e inentendibles  que  plagan nuestro diario vivir o aquellos momentos en los que nos sentimos tan cerca de la divinidad, y para los que no tenemos explicaciones.

Qué afortunado aquel  a quien sus padres dedican  palabras saludables.   Ellas estarán alimentando un ADN fuerte, no así  un ego, ya que éste último se alimenta del sentimiento negativo que  provocan las palabras negativas.

Pero afortunadamente, no todo está perdido, para eso están  las grandes obras de arte que son los libros sagrados.  Estas sabias y vivificantes  palabras  de los más grandes iniciados tienen el poder de borrar esos programas y devolverle la salud a  la  fuente de vida  dentro nuestro que, a través de la unión de esos  cuatro elementos,  tan ampliamente difundidos en la simbología oculta del universo,  nos unen en una entidad que lo contiene todo, que lo sabe todo, que ansiosa espera a que le abramos la puerta para mostrarnos todo el  potencial del que somos capaces.

No dejemos que se conviertan en los cuatro jinetes del apocalipsis.
 
La Canelo
Dallas, TX October 9th, 2013

Monday, October 7, 2013

Saturno en Escorpio



Este año  Saturno nos lleva al reino del  Escorpión,  donde ya no nos es posible manejar las situaciones en teoría, en donde tenemos que poner las cartas sobre la mesa y tomar decisiones, aún cuando tengamos temor a las consecuencias de las mismas.

El signo de  Escorpio es el signo del  viaje subterráneo , la metamorfosis , la fusión del alma , el lidiar con situaciones que parecen perseguirnos, con  traumas y heridas emocionales. Estos próximos dos años , Saturno tiene lecciones en  diferentes paquetes ,  pero su  tema central es la transformación de lo que es tóxico, y  el someternos  a los cambios que el alma está pidiendo a gritos .

Este tránsito de Saturno en Escorpio trae transformación en una manera extrema.  Mucho se está levantando de sus profundidades - secretos, sobrias realidades , heridas , patrones de abuso , confusión sexual y   fronteras borrosas entre lo que es y lo que queremos que sea. Esta energía tan poderosa que nos rodea es  una gran ayuda  para expulsar a los vampiros emocionales y síquicos , y desconectarnos de  todo lo que se alimente de nuestra  energía.

Si usted está arrastrando  cadáveres , Saturno en  Escorpio  le va a mostrar cómo manejar la guadaña . Nosotros accedemos a las realidades más profundas de intercambio de energía con las personas más cercanas a nosotros. Esto evoca  lo primitivo, donde abrimos el poder de movernos  a través de todo lo que tiene una influencia sobre la psique y el alma. Está relacionado con  realidades que se presentan en los sueños , o en la extraña atracción hacia alguien ( incluso si no es bueno  para usted) .  Saturno pone al descubierto cosas del pasado que preferiríamos ignorar  y bloquea  las salidas fáciles – Es en este momento que podemos ver qué tan arraigados estamos en la vida de los demás .

Saturno nos muestra , a veces de manera cruda , nuestros mecanismos de supervivencia y cómo éstos nos mantienen en un compás de espera . Lo que ha estado trabajando , empieza a no funcionar . Y sin embargo , ese es el principio de dar con nuevos enfoques a viejos problemas . Dependiendo de cómo Saturno encaja su carta , este es el momento para finalmente enfrentar cualquier cosa de la cual está huyendo,  y  para ser totalmente transformados por la experiencia.

Saturno en  Escorpio está aquí para darnos métodos maestros para poder extirpar  lo que está podrido , y convertirlo en abono  para un  terreno en donde caminar nuestros próximos pasos.

Saturno es el maestro de la noche oscura, sin embargo lleva sobre sus hombros el manto de sanación, ayudando a las almas a pasar por el oscuro campo de percepción de el tiempo presente.

 Escorpio trae el potencial de tocar fondo , hacia el l lugar más oscuro , y sin embargo  y paradójicamente,  aquí es donde una base sólida se puede construir.  No tengas  temor de ir a lo más profundo de tu ser, de , compartir lo que está en su corazón y alma con personas  de tu confianza ,  tal vez quieras unirte a grupos de sanación,  o simplemente a grupos que eleven tu sentido de pertenencia al mundo que  parece estarse deslizando de tus manos.  Comprométete  en alguna manera, contigo mismo, de ir hasta el final .

No es el momento para curitas . Ahora estamos en la unidad de cuidados intensivos de Saturno , las experiencias cercanas a la muerte que reviven el sentido de querer vivir . Nueva vitalidad se ha encendido en estos tiempos dramáticos .  Pero hay esperanza y de la buena, cuando nos enfrentamos a nuestras realidades más profundas y nos damos cuenta que en realidad no hay nada que no  podamos manejar .

Las  verdades a medias o las mentiras descaradas que puedan  haber estado robándonos  personalmente nuestra  autenticidad, se romperán ahora . Aprenderemos a  manejar situaciones peligrosas y a  transformarlas.

Este es el tipo de tránsito de Saturno , donde las cosas pueden parecer empeorar antes de mejorar . Y sin embargo , te das cuenta de que te  has rendido a un proceso de cambio profundo. Saturno a menudo nos muestra que somos más fuertes de lo que pensamos que somos. Con Saturno en Escorpio , la fuerza que nos estremece  trae el poder personal y el coraje de poner límites .

Se trata de un tránsito de vida que nos salva de las estructuras que se han vuelto asfixiantes. Lo que está calcificado se romperá sin remedio.  Esto puede ser doloroso, pero nos abrirá por dentro para que podamos dar  una nueva forma a nuestros  fundamentos, para volver a  alinearnos  con nuestro destino.

Thursday, July 11, 2013

El Tren



Salgo de la frialdad de la casa al fuego del jardín.  Es como entrar en un horno  seteado  a fuego lento.
Y pensar que las plantas están aquí 24/7 y que solo tienen un poco de respiro al caer la noche o al recibir su ración diaria de agua del sistema de regadío, el cual debe ser administrado a tempranas horas de la mañana o por la noche, para no añadir más penas  a las pobres plantas que se cocinan en esta ola de calor que nos acompaña todos los veranos.
No puedo menos que imaginarme a las personas  que viven  en el desierto.   Sus vestimentas, sus comidas, cómo se guarecen del sol, etc.  A los cowboys del antiguo oeste, con sus sombreros, sus botas  y sus camisas de manga larga y encima todos esos aditamentos de cuero.  Uf!!  A los beduinos y sus trajes amplios y sus turbantes, sus quesos de cabras y mermeladas de dátiles, el delicioso olor de corderos  asados, deliciosamente condimentados con aceite de oliva, romero y toneladas de ajo, las refrescantes pautas de los oásises (no se si se escribe así, pero me gusta cómo suena)  y esas noches estrelladas  alumbrando las dunas interminables.  También concurren a este sitio en mi mente esos artistas antiquísimos, aquellos que dibujaron  figuras de monos, peces,  pistas de aterrizajes para naves intergalácticas sobre las polvosas y resecas llanuras de Nazca.
Llevo menos de diez minutos en este calor sofocante y ya los glóbulos de mis ojos comienzan a derretirse, a  construirse  una atmósfera acuosa alrededor, como cristales empañados.  Me gustaría poner un poco de este líquido en mi lengua para sentir su salobridad, pero desisto al instante.   En su lugar  pienso en este gran caldero en donde varios exploradores, con sus sombreros al estilo  Indiana Jones y sus ropajes  color kaki, se cocinan  a fuego lento, en medio de zanahorias, papas y otros vegetales, mientras caníbales ansiosos se aglomeran a su alrededor, con sus bocas babeantes y sus tenedores y cuchillos en las manos ( de madera, por supuesto) .  El chef, revuelve el caldero con un cucharón de madera extra largo, para no quemarse con el vapor que en espirales  asciende hacia el verde dosel que impide admirar el cielo cargado de nubes .  Busca con avidez los blancos óvulos, delicadeza culinaria de primer orden, pues  el delicado sabor y su tierna contextura se perderían irremediablemente si se les dejara cocinar por más tiempo del recomendado.  Quién diría!!
La llegada imprevista del bluejay,  (la especie americana de azulejos, mucho más grandes que sus congéneres latinoamericanos) me saca de mis cavilaciones.  Con su graznar escandaloso,  su actitud impertinente y un revolotear de alas , en un segundo desaloja el pequeño recipiente de cerámica lleno de agua  que hemos puesto en el centro del jardín para que los pajaritos se bañen, pues los pajaritos que alegres disfrutaban su baño matinal salen volando disparados, sin pensarlo dos veces.  Todos le temen al bluejay.
El  baño de los pajaritos!! Recuerdo cuando  fuimos a Garden Ridge a comprarlo.  Queríamos conseguir un elemento que atrajera a los pájaros y que no causara tanto revuelo, como cuando les  alimentábamos.  Qué desastre!! Parece que la voz se corrió rápidamente y cada día teníamos cientos de pájaros alineados en nuestra cerca y la de los vecinos, esperando impacientes por su diaria ración de alimento.  Lo que menos agradaba a los vecinos, ( malagradecidos desconocedores del arte natural) eran las pequeñas y a veces grandes, dependiendo del tamaño de las aves, obras de arte  con las que se complacían en salpicar las paredes de las cercas.  Bueno, tengo que admitir que a veces yo no me sentía tan complacida por esta demostración de agradecimiento de las aves.
Unas nubes  blancas y  gordezuelas  tranquilamente se deslizan  allá en la celeste curvatura. Como el manatí blanco que vimos el sábado pasado cuando fuimos al Acuario de Dallas.  Un manatí gigantesco y bonachón, con su cara de yo-no-fui y su cola de remo, moviéndose con lentitud y cierta gracia en las azules aguas del estanque.
Los limones están creciendo rápidamente.  Son de una variedad  llamada Meyers,  muy apreciada por su combinación de sabores, entre  mandarina y  limón.  Casi no puedo esperar que estén listos de cosechar.  Ya me parece ver la jarra de cristal  aquí, a  mi lado, en la pequeña mesita, llena de hielo y deliciosa limonada, a la par de un platito lleno de las no menos deliciosas barras de limón.  Mmmm, se me hace la boca agua!! Que delicia!!
Entro en la casa a buscar mi cámara para tomar una foto del jardín y  casi me tropiezo con Hugo. Le doy un beso y sigo mi camino.   Cámara en mano salgo al patio nuevamente a tomar mi foto de la bañadera de los pajaritos.
Tomo  la foto, creo que me servirá para postearla junto con  este escrito.  Noto la equináceas alrededor de la tina de  los pajaritos  y me hago una notita mental de ir a la tienda a comprar el té, buenísimo para subir las defensas.
Miro al cielo nuevamente y noto que una nube ha crecido una especie de  trompa, lo que la asemeja a un gran elefante blanco.
El fin de semana pasado llevamos a Alex, la hija de Hugo a Ft. Worth, para que experimentara un poco el viejo oeste y justo pasamos frente  a un bar llamado El Elefante Blanco,  donde dicen se llevó a cabo uno de los últimos tiroteos y donde se filmaron también varios episodios de Walker, Texas Ranger.  A pesar de la interesante historia del lugar y de su inmensa colección de elefantes blancos, decidimos pasar de largo, así como esta nube ha decidido pasar de largo, empujada por el viento del sur.
Viento del sur! Ah! Mi querido Panamá,  allá en la distancia, tan lejos y a la vez tan cerca de mí.
Un pajarito pía encima de la jungla que ha crecido  sobre la pérgola.
Pienso en mi Pollito, allá en Panamá y en  la jungla de brazos amorosos  a su alrededor.  Pienso en él y sonrío.  Este pensamiento me inunda el corazón con un calor más abrasador que el que se siente en el jardín.
 
Siguen mis ojos vagando lánguidamente por todo el jardín hasta posarse con atención sobre la pequeña estatua de Kokopali, el dios de la música de los nativos americanos.
Su música silente lo llena todo, como en aquél jardín,
 como en aquél jardín…


La Canelo


Dallas, TX, Julio 11, 2013
 

Tuesday, July 9, 2013

“Advertencia”

 
 
 


Hoy salí al patio, temprano en la mañana, con deseos de caminar un rato y sentir la  frescura de la hierba  bajo  mis pies desnudos .
 Me acerco  a mi palito de limón, que gracias al cuidado que le dimos en los últimos dos inviernos para evitar que se durmiera,  ahora  está lleno de limones, verdes aún. Aspiro con extremo agrado el delicioso aroma  que de ellos se desprende.  Un sentimiento de bienestar  me recorre por completo.
El sol brillante reina dueño y señor de la bóveda celeste  sobre mi cabeza y una  brisita cálida y seca  me envuelve y me recuerda que debo ir a la tienda a comprarme una loción contra la resequedad, tan necesaria en este clima semidesértico de Dallas.
El jardín luce un poco estresado.  Las plantas luchan por conservar la poca  humedad que el inclemente sol  insiste en evaporar de sus hojas casi resecas ya .  Las flores no tienen ese alegre colorido, ese lustre con el que engalanaban  los días primaverales.  Ahora se dejan caer un poco desmayadas,  en espera de la lluvia benefactora que les  devuelva su fresca hermosura.  Ya  casi me acostumbro a presenciar  su rápida decadencia en los ardientes meses del verano, luego de la colorida  explosión de la primavera, aunque  no ceso de preguntarme  si vale la pena tanto esfuerzo en plantar luego de la devastación que deja el invierno. Pero  es  tan grato poder mirar por la ventana de la cocina y presenciar el drama que se desarrolla en ese pequeño reino que unas cuantas semillas y unas manos laboriosas han construido para el  regocijo de todos sus habitantes, que el esfuerzo queda totalmente justificado.
Avecillas de toda clase, mariposas en todos colores y tamaños, abejas, abejorros, colibríes, libélulas van y vienen a su antojo, alegrándolo todo con su aletear  de flor en flor.
Este año el jardín le ha dado la bienvenida a nuevos moradores, aparte de los inquilinos que todas las primaveras vuelven al nido que han establecido  detrás del aro de basketball  sobre la puerta del garaje y en la pequeña casita anclada en un poste en el centro de jardín.
Una pareja de cardenales ha construido su nido en el rosal y otra  linda parejita  se construyó el suyo en el techo de la terraza,  una decisión que creo que lamentaron, pues era evidente que detestaban enormemente vernos cerca , cosa que no podíamos evitar pues  estaban prácticamente en nuestro paso.
Ya todos los pajaritos se fueron al sur, creo y todo lo que queda son los nidos vacíos.
Y hoy, al salir al patio a oler los limones, me detengo un poco ante el nido vacío de los cardenales, para admirar  su delicada construcción.
Noto que han usado pedazos de plásticos, revistas y hasta un pedazo de una receta médica junto con las consabidas ramitas y pajitas que recogen por ahí  y  me río cuando leo uno de los papeles pues dice “warning”   o sea, “advertencia” como diciendo aléjense de este nido.  Luego me pregunto cuál sería el criterio de construcción usado por estos pajaritos a la hora de escoger los materiales para el mismo.  Quién o qué les impulsó a decidir que un pedazo de plástico queda muy bien incrustado  en el nido. O un pedazo de papel?
Lo que me hace pensar en algo que leí hace tiempo acerca del espíritu o inteligencia que anima a los animales.
Han observado las bandadas como se mueven al unísono? Y los cardúmenes?  Cómo ciertas especies de pájaros vuelan miles de millas para llegar al sitio en donde  se juntaran con su pareja para procrear?  Lo mismo de los peces, o las tortugas.
Todo, absolutamente todo en la naturaleza  es perfecto y es regido por una mano que mueve todo de acuerdo con lo establecido por el plan que ella sigue para sus habitantes.
La mano del Espíritu.
Nosotros también podríamos ser movidos por esta Mano,  al  unísono, en perfecta armonía con nuestros congéneres, al  encuentro de nuestro destino final en el seno del Creador.
Pero,  siempre hay un pero,  nosotros  optamos por el fruto del árbol del bien y del mal y decidimos salir del paraíso y luego del error cometido, ahora queremos volver y no nos es  posible porque ya no nos reconocemos ni a nosotros mismos y menos aún a nuestros hermanos que nos rodean y que también están en el mismo barco.
Y  todo debido a  nuestra insana manía de usar nuestro raciocinio  para juzgar todo lo que se nos pone por delante  y tomar absurdas decisiones basadas en esos juicios  que solo nos envenenan  en vez  de  dejarnos llevar por la mano del espíritu, como se dejan llevar los pajaritos en el aire o a la hora de construir sus nidos.
Es por eso que tenemos que recoger los pedazos del cántaro ese que se rompió en miles de pequeñas astillas y volverlo a poner como era en un principio.
Tenemos que volver a construir nuestro nido perfecto, tenerlo listo para anidar a el alma lista para volar a su sitio perfecto.  Construirlo con pedacitos de papel  llenos de letras.  Aquellas maravillosas letras con las que el Creador lo construyo absolutamente todo. Una a una irán llenando  el vacío que el exilio de aquel jardín eterno creó en nuestros corazones.
Una a una.
 Así como los pajaritos construyen sus nidos.
 Ramita por ramita.
 
La Canelo
 
Dallas, July 10, 2013

 

 

Saturday, October 13, 2012

Hojaldres




Pan, hmmm, que delicia! No hay olor mas deleitable que el aroma de pan acabadito de salir del horno, o mejor aún, cuando se está horneando. Es un aroma que llena la casa y el corazón de contentura. En ese preciso momento, cuando aspiro el aroma de pan recién horneado, todo está perfecto en mi vida. Es uno de esos momentos en donde verdaderamente me siento en el “here and now”, en el ahora, ese maravilloso momento donde la creación simplemente es.

Si repito la palabra pan rítmica y regularmente tendré simplemente el sonido del corazón. Y es que el pan resuena en el corazón. Comerse un pedazo de pan es reconfortante. Para mí, es como trasladarse a los comienzos de la civilización, cuando el hombre dejó de perseguir fieras salvajes y decidió ponerse un techo sobre su cabeza, sentarse al calor del hogar, rodeado de sus hijos, nietos, vecinos, todos con un pedazo de pan en la mano, listos para escuchar las historias de los cuentistas.

Si solo hay pan en el mundo, no hay problemas para mí. Ah, bueno, tiene que haber café, también. Creo que es la herencia que mi abuela Marcelina nos dejó a todos los Collazos, tenemos que comer pan.

Yo me acuerdo la vez que pasé un año viviendo en la casa de la abuela Marce. Casi todos los días, a eso de las cinco de la mañana, llegaba la cajeta del pan. Una caja de cartón llena de pan estilo francés, con el peculiar nombre que se le daba en Chorrera: “pan viril”. Tostadito por fuera y suavecito por dentro. Qué delicia comerse un pedazo de pan viril luego que lo hubiéramos untado con bastante mantequilla y metido en la humeante taza de café con leche! Claro, eso dentro de la santidad del hogar y rodeados de nuestros más cercanos familiares. Hay veces que salgo a comer a un restaurante y cuando llega la hora del pan, me cuesta trabajo resistir el deseo de mojar el pan dentro del café. Ah, los convencionalismos sociales!

Y como dice el dicho, a falta de pan, buenas son tortas; pero yo lo cambio y digo, a falta de pan, buenas son las hojaldres.

Cuando no hay pan en la casa y tengo pereza de ir a la tienda a comprar, no me queda más remedio que echarle mano a las hojaldres. Y eso que Hugo y yo “tratamos” de no comer nada que esté frito, pero de vez en cuando me entra la nostalgia de meterme un pedacito de Panamá por la boca. Así que me pongo a hacer hojaldres. Son tan fáciles de preparar, en un dos por tres. A veces preparo la receta regular; pero otras veces me pongo un poco creativa y le añado lo que me parece pueda realzar la receta.

Esta receta que he preparado hoy, lleva hierbas secas, ajo en polvo y aceite de oliva, lo que les da un sabor mediterráneo a las hojaldres.

Si quieren que las hojaldres les queden bien sopladitas, las tienen que freir con bastante aceite y que esté muy caliente. En los restaurantes mexicanos las sirven como postre, se llaman Sopaipillas y se comen con miel de abejas, riquísimas. Deberían probarlas así algún día.

Aquí está la receta:

2 tazas de harina
2 cdtas rasas de polvo de hornear
1 cdta colmada de sal
1 cdta de azúcar
¼ cdta de ajo en polvo
½ cdta de hierbas secas mezcladas ( italian seasoning)
¼ cdta oregano
¼ cdta. Romero
3 cdas de aceite de oliva ( ó 3 cdas de Crisco )
½ taza de agua

(Para el que quiere la receta original, pues solo tiene que quitarle el ajo en polvo y las hierbas)

Mezclar bien todos los ingredientes secos. Agregar el aceite de oliva y mezclar.

Ir agregando el agua a medida que se va mezclando hasta obtener una masa que comienza a separarse del recipiente y a congregarse en pequeños grumos.

Enharinar una superficie, colocar la masa y comenzar a amasar. Me he dado cuenta que la cantidad de agua es relativa, por lo menos acá en Dallas, a la resequedad del medio ambiente. A veces necesito más de una taza de agua, otras veces con media taza es suficiente. Asi que el agua se agrega poco a poco a medida que amasa, hasta que se obtenga una masa elástica, que cuando la estiramos, alcance más de dos o tres veces su tamaño.

Se deja reposar bajo un paño, como una hora, luego se cortan pedacitos de masa, dependiendo del tamaño de las hojaldras y se estiran con la mano hasta donde alcance la masa. Si la masa se estira para que quede bien delgadita, las hojaldres se soplan bastante.

Se fríen en aceite bien caliente hasta que estén doraditas por ambos lados.

Se comen calientes, acabaditas de freír.


La Canelo.


Saturday, December 31, 2011

Feliz Año 2012!!




Que el nuevo Año comienze por traerles una tacita de café calientito, o un chocolatito si prefieren, para que vayan calentándose  a su  abrazo. 
Que acompañe el calor de la bebida reconfortante con la música de las esferas, para que vayan abriéndose al ritmo vibrante que les acompañará por este viaje de 366 maravillosos días. 
Que se abra ante sus ojos como una cajita de tesoros, como  la ostra que contiene la mas bella perla.  
Que comienze con un retintín de campanitas anunciando las brisas veraniegas, alejando la oscuridad y el frío.
Que les traiga muchísimos regalos:  Vida, mucha vida estremecedora y palpitante en cada molécula que les compone, para gastarla o malgastarla, divino albedrío; una conciencia  cada día mas iluminada que les alumbre el camino para que su pie no tropieze;  un alguién o algo que les haga mirar el mundo con ojos de asombro y humildad;  lentes de muchísimos colores para que puedan disfrutar la visión de un mundo tornadizo;  retos que puedan ser vencidos, encuentros que les despierten el alma, sonrisas donde menos las esperen, muchos, muchos momentos de admiración, originales ideas a montones, sueños que se cumplan sin apenas darnos cuenta, sitios a donde ir, aventuras que vivir, fortaleza para hacerle frente a las adversidades,  suficiente tolerancia,  muchisima energía, pero mas que todo, mucho, mucho AMOR!!



Feliz Año 2012 a todos!!

Les desea su amiga

La Canelo


Sandra Collazos McPherson
Dallas, TX, Dec. 31, 2011

Tuesday, November 29, 2011

Reflejo



El espejo devuelve
 el reflejo perfecto
cuando miramos de frente
 sin ambages
con el corazón en la mano
y el sol como testigo.


Escrito por Sandra Collazos McPherson
Dallas, TX, Nov. 25, 2011.




Sunday, November 27, 2011

Thanksgiving 2011


 El Día de Acción de Gracias es siempre un día de mucha diversión para mí.  Primero, porque implica meterme en la cocina a preparar platos fuera de la rutina cotidiana, ya que me encanta la cocina.  También, por los preparativos  para el mismo, como lo es comenzar a buscar ideas para arreglo del centro de mesa y los detalles de vajilla, cubiertos, el diseño de las tarjetitas con los nombres de los invitados,etc.

Este año, debido a circunstancias familiares, no estábamos en el mejor de los ánimos para celebrar, pero gracias a la Divina Providencia de contar con excelentes amistades, fuimos invitados a celebrar el Día en la casa de Kevin y Lois, unos amigos  muy queridos.



La  variedad de platos, todos ellos deliciosos, fue extensa debido al esfuerzo común.  Cada una de las personas invitadas contribuyó con un plato especial:  ensalada de brócoli y uvas, frutas en salsa de curry y papas dulces horneadas, especialidad de Lois, la anfitriona; un suculento  lomo de puerco asado sobre planchas de madera de cedro, con una deliciosa salsa agridulce, al igual que un  deliciosísimo pastel de terciopelo rojo, como es llamado, regalo de la cocina de nuestros amigos Jerry y Carol; diversas cacerolas de vegetales,  panecillos variados y  no podían faltar los pays de calabaza y otras delicadezas de la repostería otoñal que el resto de los invitados tan amablemente supieron proveer.



 A Hugo le tocó llevar el pavo relleno. Al parecer, es un favorito que nadie quiere perderse. Por mi parte, yo contribuí con una cacerola de relleno de pavo, una cacerola de soufflé de maíz nuevo y un postre, pay de crema agria con limón.


Este año me tocó probar por primera vez pavo frito, especialidad de nuestro anfitrión, Kevin.
Delicioso, la carne muy suave y jugosa y con mucho sabor; además, el tiempo que toma cocinar es mínimo comparado a las 6 ó 7 horas que toma nuestro pavo tradicional.  Pero, creo que no puedo sugerir  a Hugo que compre una freidora de pavo, pues no veo que él esté dispuesto a echar a un lado esta tradición de tantos años.

 Eramos 18 personas,  por lo que Lois acomodó una segunda mesa, lo cual iba a requerir dos centros de mesa.



En la mesa principal, Lois pensaba usar un  mantel blanco, por lo que  me decidí por un arreglo en tonos plateados  y blancos.  Las calabazas son naturales, las cuales pinté con pintura plateada y le agregué diseños en espirales blancos; luego preparé dos calabazas medianas y cuatro calabacitas a las que le saqué su interior para acomodar pequeñas velas.  Pinté  tres de éstas calabacitas en plateado  y  tres en blanco.  Alrededor de las calabazas grandes coloqué daisies  y como toque final una cinta en blanco iridiscente transparente metida entre las calabazas y flores. 



Para la segunda mesa, el arreglo siguió el mismo patrón, solo que en colores del otoño, debido al color del mantel.  En este arreglo, las  calabazas son de otra variedad, un poco mas grandes.  Debo añadir que no son inspiración mias, sino que las copié de unos centros de mesas en la internet.  La única diferencia con el otro centro de mesa, es que añadí unos adornos y unos lazos naranja en estas calabazas.

Es tradición para todos los Días de Acción de Gracias, en la mayoría de las casas, por lo menos en el estado de Texas, el ver el partido de futbol americano entre los Dallas Cowboys  y el equipo designado, el cual siempre se juega en el estadio de los Cowboys, aquí en Dallas, TX.



Hemos descubierto que agregando un compuesto de mantequilla, aceite de oliva, tomillo, romero, salvia, ajo en cantidad, sal y pimienta,  debajo de la pellejo del pavo, le da un exquisito sabor, tanto a la carne del pavo, como al gravy, así como también una piel crocante y llena de sabor.












Un año más y tanto que agradecer!! Aunque yo soy agradecida los 365 días del año, es siempre delicioso sentarse a la mesa a compartir los alimentos tanto como la bendición de tener vida a plenitud, tiempo para gozarla y compartirla con amigos y familiares y tantas otras bendiciones con las que nuestra vida diaria se ve colmada.

Solo espero poder tener la oportunidad de seguir disfrutando los bienes que Dios tan generosamente nos regala día a día y de poder tener la habilidad de reconocerlos, aunque vengan disfrazados.

Saludos

Sandra

Monday, November 21, 2011

Thanksgiving Table Decorations





La cena del Dia de Acción de Gracias es una de mis fiestas favoritas, pues se trata de meterse en la cocina y cocinar en grande, se trata de recibir a familiares y amigos con los brazos abiertos y darle gracias a Dios por todas las bendiciones recibidas en el año transcurrido y los que ya se han quedado atrás.

Aparte de ser una de mis favoritas, también es muy divertida, especialmente a la hora de confeccionar la decoración de la mesa del comedor. Como nuestra mesa es angosta, esto representa un reto, pues tengo que dejar suficiente espacio para los platos y copas, así que mis arreglos tiene necesariamente que ser angostos.

En las fotos a continuación les presento los diferentes arreglos de mi mesa, comenzando con el año 2004


2004



Este fue uno de los primeros, bastante simple, con lo que tenia a mano, varios candle holders, unas hojas secas del patio y ya está. El mantel lo traje de Panama, de Sol de la India, por supuesto.


2005


En este arreglo utilizé dos calabazas como floreros con una vela en el centro; a las otras calabacitas les hize un hueco en el centro para utilizarlas como candle holders ( lo siento, pero a veces no me puedo acordar como se dicen las palabras en español) Esta mesa era un poco mas ancha.

2006




Esta es la mesa que tengo ahora, mas angosta. Aquí, un arreglo bien sencillito. Solamente puse una candelabra de ocho velas y una ristra de hojas de calabazas, con sus respectivas calabazas. El mantel de Sol de la India, en Panamá.


2007



Creo que este año me entró pereza, porque es el mismo diseño del año pasado, solo varían los candle holders, que son naranjitas que puse a secar y le saqué lo de adentro, luego las pase por clara de huevo y azúcar, para darles un toque de frosting.


2008



Para este arreglo, me compre dos envases para velas grandes colocadas sobre una tela con diseños de otoño, la ristra de hojas de calabaza y calabazas grandes combinadas con otras pequeñas.

2009




Para este arreglo le pedí a Hugo que me arreglara una tabla pintada en color oscuro, para ponerla en el centro de la mesa en donde coloqué dos candle holders con unas velas en formas de calabazas, tres floreros blancos con lanternas chinas y otra florecita en naranja. Coloqué varias calabacitas en tonos cremosos. El mantel, adivinen de donde, ajá, adivinaron: Sol de la India de Panamá. Tal parece que le estoy haciendo propaganda.


En esta mesa introduje el menu impreso con el nombre de cada persona.


2010



El año pasado me decidí por un arreglo mas rústico, así que primero, no he usado mantel. Lleva dos runners, uno debajo, de tela de henequén y encima el runner de cuadritos anaranjados. A cada esquina coloqué dos pavos de cerámica. En el centro un jarrón rústico con rosas blancas, a los lados dos candelabros de madera y en el medio, hojas de otoño entremezcladas con frutas de la estación. Encima de los platos coloqué mazorcas de maíz miniatura, con una tarjetita con los nombres de cada persona.



Y esto ha sido todo, ahora estoy trabajando en mi arreglo para este año. Es algo diferente, primero que todo, es la primera vez desde que Hugo y yo nos casamos, que tendremos la cena de Thanksgiving en la casa de unos amigos y segundo, estaremos usando dos mesas pues seremos 18 a la mesa.  Ya pondré las fotos para que puedan ver el arreglo de este año. 

Mientras tanto, que siga la diversión!!

Que pasen un feliz Día de Acción de Gracias!!