Wednesday, November 12, 2014

Gnosis



 

 
 
 
Sé que no  tienes tiempo.
 
Para  leer y digerir
estas palabras.
 
De todos modos
aquí están:
 
Eres.
 
Lo sé.
 
 
 
La Canelo-Sandra Collazos McPherson
Dallas, TX,November 12th, 2014

Friday, November 7, 2014

Spectrums




I

Caskets,  chains
cracked  and splintered
lay beneath golden grains. 
A rusted lock guards its soul.
 

II
 
Entre la niebla, una cara
Cae una gota.
Llora el cielo.


III
 
A fleeting glimpse
something past
something missed.


IV
 
Qué buena eres cuando sonríes!
Tu cabello alrededor de tu rostro despeja
la ansiedad entre dos seres.


V
 
Souls in a rampage
in a vacuum vent their rage.
Forlorn  within a bed of lies
truth is lost and patiently dies.


VI
 
A smile between us
lingers and for an instant
all else disappears!.
 
A poem by Hugh A. McPherson
Dallas, TX, November 8th, 2014
 
 


Wednesday, November 5, 2014

Dos gatos

 
 
 
Somos dos gatos  al sol del mediodía
dos nubes pasajeras tomadas de la mano
somos atardecer y noche, brujerías
encuentro de titanes, sol enano
 
viento del sur y noches de gitano
rumba y sabor a sal, melancolía
calles a oscuras, brindis, un sudario
azufre, hiel, sudor, sangre y espinas
 
a veces solo somos  un bote a la deriva
mas al caer el sol, somos tan llanos
dos sombras  en las sombras, un conjuro
fuego vestal, trueno infernal, ritual profano
 
cuerpos celestes, dragones, inhumanos
satánicos y llenos de fiera rebeldía
dispersos átomos, amanecer, dos nubes
solos dos gatos al sol del mediodía.
 
 
 
Sandra Collazos - Dallas TX November 5th, 2014


Tuesday, November 4, 2014

Poema No. 94

 


Dedicado con cariño a mi amigo Alexis Sánchez
 
Aquí
en las calles
no hay olores.
Olores entremezclados
unos almizcleños
otros perfumados
olores sudorosos con su cargamento
de sazón y sucio
sobacos, entrepiernas expuestos
al calor humeante de las avenidas.
Aquí
en las calles
 no hay olor a incienso
frente a los almacenes de los hindostanes
ni olor a pan recién horneado
en la panadería de los españoles
no hay esos olores
ni hay el roce de los cuerpos
en las calles, los tropezones
de  los cuerpos cálidos, añejos, infantiles.
No hay escupitajos en las aceras
ni olor de orine en las esquinas
de las cantinas
ni en los zaguanes.
 
Aquí no hay zaguanes.
No hay olores estancados
ni charcos de agua sucia donde mirar el sol.
Aquí nadie se ensucia los zapatos
con mierda de perro
porque no hay perros callejeros.
No hay moscas sobre los tinacos de basura
no hay tinacos de basura
no hay la tiendita del chino
con su respectivo chino en chancleta
y camiseta
sentado en su  taburete típico.
No hay el bullicio de las calles
la pitadera de los carros
no se escuchan imprecaciones
ni piropos callejeros
no hay la cachetada bien merecida
ni el guiño de ojo
no hay miradas que se cruzan
de carro a carro
ni sonrisas de complicidad.
Nadie hace gestos obscenos con los dedos.
 
No hay caderas cadenciosas
envueltas en pantalones ajustados
contoneándose por las avenidas.
No hay buhoneros
 ni vendedores callejeros.
No hay puestos de fritanga con sus almojábanos
(aqui nadie sabe qué es un almojábano)
tortillas, hojaldres, empanadas, carne frita
calentándose
bajo un bombillo de 40 watts.
No hay agua de pipa
ni carritos de chicheme ni raspao.
No hay billeteras alineadas a la sombra
de los almacenes
ni  nadie recostado indolentemente
a las paredes de los edificios
 con un palillo entre los dientes
 viendo  gente pasar
porque no hay nadie pasando.
No hay nadie que te arranque la cartera
de un manotazo.
No hay procesiones
 mitines políticos ni desfile de carnaval.
No hay sonrisas.
No hay indios kunas
no hay la alegría del encuentro callejero
no hay chismes, cotorreo, los vidajenas
hablando de la gente conocida
porque no hay gente conocida.
No hay puestos de mercado en los semáforos
ni nadie que te limpie el vidrio del carro.
No hay nadie pa' mandar pa'l carajo
ni nadie que te "miente" la madre
no hay policías pidiendo coimas.
 
no hay huecos en las calles
donde joder la trasmisión
no hay nadie que te lave el carro
 le dé "compón"
ni te diga "bien cuidao"
en los estacionamientos.
No hay buses con nombre de mujeres
con su decoración carnestoléndica
y gente saliéndose por las ventanas.
No hay chiva parrandera
no hay los viejos  jugando dominó
en las pequeñas plazas bajo los arboles.
No hay almacenes exhibiendo la mercancía
al calor del sol y al ritmo estridente
de gigantescas bocinas
que te ensordecen al pasar.
No hay el chino, el chombo, el gringo, el cholo
el mestizo,el hindostán, el rabiblanco
fusionados en una sola amalgama multicolor
moviéndose al unísono
 burbuja tornasol
exudando humanidad por todos los poros
bañando las calles con ese aroma de pueblo
energético y revitalizante
etnicidad polarizada en un solo concepto
gente, gente
 y sobre todo
 gente…
No,  aqui no hay
nada de eso. 
Aquí
solo hay
concreto
vidrio
cromo
cuero
calefacción
aire acondicionado
desodorante ambiental
y distancia.
 
 
La Canelo
Dallas TX, November 4th, 2014 

Thursday, October 9, 2014

El camino




El camino espiritual es un camino de la oscuridad a la luz.
De la oscuridad del error a la luz de la verdad. 
Todos caminamos este camino, diariamente,  a traves de dos alternativas.  Por una parte, si no  somos capaces de vencer el error, el camino es un círculo vicioso.  Por la otra, si  aprendemos la lección, el camino se abre hacia la próxima experiencia.
El sitio en donde estamos parados ahora mismo, es el sitio perfecto para nosotros. Cualquiera se puede preguntar cómo es eso posible, si las circunstancias de su vida son las menos deseables en este momento. 
Lo cierto es que somos los arquitectos de nuestro propio destino y haciendo uso de nuestra magistral habilidad para imaginarnos nuestra vida, la hemos ido modelando  y decorando con todas las cosas que nos agradan y nos desagradan .  El mecanismo interno que modela la forma que  va a tomar nuestra vida, se basa en tres premisas muy sencillas, relacionadas con la manera en que reaccionamos al estímulo exterior: me gusta, no me gusta, me es indiferente  Toda vida está llena de cosas que nos gustan y que tratamos de atraer, las que no nos gustan y tratamos de repeler y  la indiferencia, en este caso, crea  un espacio neutral, el balance entre las dos poderosas energías.
 Así vamos tejiendo el tapete de nuestras vidas. 
El estado actual de nuestras vidas refleja  toda la gama de las cosas que nos gustan, no nos gustan y nos son indiferentes.   Mientras estén balanceadas estas energías, la vida es llevadera.   Hay personas que pueden estar en el mismo trabajo, o en un matrimonio poco satisfactorio para  toda una vida y, aunque pueden ver la necesidad del cambio, no hacen nada para promoverlo.  Para otros,  el desbalance del esquema crea  un círculo vicioso tan intenso, que la lección es aprendida rápidamente y pueden moverse hacia un nuevo estado del ser.
Cuando estamos sumergidos en un círculo vicioso, y porque la Ley del movimiento nos impulsa al cambio, aparece un nuevo estado en nuestras vidas:  las cosas que nos gustaría que sucedieran.
Comenzamos a soñar con un mundo nuevo y mejor.
  Inmediatamente que ponemos nuestra mente y corazón en una visión diferente de la que estamos viviendo, el estancamiento se posesiona de nuestras vidas.  El estancamiento, al igual que el aburrimiento son las señales más poderosas que nos hacen saber que nos encontramos en el ojo del huracán y que es menester que abramos los ojos y aprendamos la lección rápidamente, sin tener que pasar por los famosos fondos esos duros que a tantos les encanta  aterrizar de cabeza.
No hay necesidad de eso.
Todo lo que tenemos que hacer es estar presente. Observar  nuestra vida, porque allí está la clave de lo que tenemos que hacer y lo que tenemos que aprender.  Parece un ejercicio sencillo, pero  lo casi imposible de lograr, es  mantener nuestra atención fija en nosotros mismos, sin que nos perdamos en el laberinto de nuestros pensamientos, que insisten en llevarnos de un lado al otro del aquí, buscando soluciones que nunca se van a encontrar, ni en el pasado ni en el futuro, ni en la mente, porque la solución está precisamente frente a  nuestros ojos, los ojos internos de la intuición.
Y qué es lo que tenemos que ver?
Sencillamente, lo que tenemos que cambiar dentro nuestro.
Digamos que soñamos con derrochar dinero a manos llenas y luego, observándonos, nos damos cuenta de que  escurrimos la pasta de diente , tratando de sacarle el máximo provecho.  Ese simple acto nos hablaría de nuestra necesidad de ser ahorrativos, algo que estaría en completa oposición a nuestro deseo de derrochar dinero a manos llenas.  Tal vez hemos sido ahorrativos hasta con nuestros sentimientos, entregándolo en cantidades minúsculas. 
Y he aquí donde llega la epifanía, el momento de iluminación. 
Podemos ver que necesitamos urgentemente comenzar a derrochar  lo que nos fue dado en total abundancia.  Y cuando comenzamos a entregar cada  vez más de lo que somos y tenemos, el universo cierra el círculo vicioso y  abre la puerta a la abundancia de una vida plena, un nuevo esquema en el que seremos felices, hasta que nos toque otra vez descubrirnos y cambiarnos, en fin, el cuento de nunca acabar. La escalera de Jacob, por donde subían y bajaban los ángeles.  Los ángeles del cambio.
 
La Canelo
Dallas, TX October 9th, 2014
 
 

Azul


        
                                                                                            
Azul,solo azul
incomprensible, trémulo
el canto de palomas
el mismo viento
silbando entre rendijas.
Azul incierto
en el capricho con que el cielo
viste su desnudez.
Azul bohemio
en las miradas lánguidas
en el perfume añejo
en el poema que descubre
lo que por dentro llevo.
Azul entristecido
perdido en los recuerdos
bajo la lluvia asoma
su semblante indiscreto.
Azul pálido y frío
azul sin voz ni aliento
azul que me adormece
los sueños y los miedos.
Azul de mis ayeres
azul triste,
azul tierno
azul en las pupilas
del hombre que yo quiero.
Azul, simple azul
azul perfecto
en el momento de cerrar los ojos
azul eterno.   
Azul. 
 
Cuando el sol ha partido
solo queda el azul escondido
entre los páramos.
 
 
La Canelo, Dallas, TX October 9th, 2014



Saturday, September 27, 2014

A las cuatro de la tarde




 
 

A las cuatro de la tarde, llega  la mariposa.  Exactamente a las cuatro.   Ni un minuto más, ni un minuto menos.

Se para frente a la casa, de espaldas a la fuente de luz, con las hermosas alas extendidas.  Los dos enormes ojos negros en sus alas,  dos túneles por donde parece posible penetrar en otros mundos, lejanos, inaccesibles de otro modo.

Su sombra se proyecta sobre la casa de ladrillos azules, casi cubriéndola por completo.

Se sacude un poco  y de su cuerpo dorado saltan miles chispas de fuego que caen con un chisporrotear en el suelo reseco y cuarteado que ahora cubre casi todo lo que se puede ver a la distancia.
 

Los dos elementos que habitan la casa, se detienen un momento en sus cavilaciones y se asoman cada uno por una de las ventanas frontales de la casa.
 

A lo lejos, la fuente de luz se opaca dentro de su envase de cristal tallado y una coloración rojiza se   posesiona del horizonte, seguida por la grisácea blancura  que denota la llegada del cometa.
 

_ Abre la puerta y pregúntale qué quiere_ se expresa un elemento, sin voz, porque todavía no se inventa.  No se sabe si la voz o el elemento.

El otro elemento hace un gesto que podría significar  una rotunda negativa.

Qué quieres decir? _ señala el primer elemento, con un gesto ambiguo, hacia el signo de interrogación que ahora se balancea  sobre algo que parece una superficie algodonada, de dimensiones  irregulares y  aspecto un poco selvático.
 

El otro se elemento se expande y recoge en una milésima de segundo.  Solo una idea. Todavía no se inventa el tiempo. Rrrrrrrrrrrrrrr,  murmura en  ondas asimétricas  pulsatorias y la casa se llena de agujas.

El primer elemento se esparce apresuradamente por  la casa  recolectando  vasijas  para recoger los peces y el agua que salen como cohetes de las múltiples aperturas que causan las agujas.  El vapor se comienza a acumular  en los alrededores del primer elemento, causando una congregación de pequeños cúmulos congestos dentro de cúmulos congestos.

 Nada se  puede  hacer.

 Así son las cosas. 

Siempre así.  

Andrómeda recién comienza  a extender sus finos tentáculos de arena cósmica y su danza maquiavélica  va  revelando  puertas y mas puertas.  Unas angostas.  Otras parecidas a  calendarios.

Cada vez más, su centro  se asemejaba al ombligo de un caballo.
 

Los dos elementos van  de un lado al otro de Andrómeda,  tratando de  batallar  la fuerza  que los impulsa a repartir  migajas de galletas que llevan en los paneles  apenas entreabiertos de sus  recién adquiridas habilidades de artesanos.
 

La mariposa, quieta, emite un sonido, el  primer sonido que los elementos  pueden  oir . 

Clak- clak

Los dos elementos se vuelven a asomar por las ventanas de la casa de ladrillos azules.

-Clak-Clak- repite un elemento

-Clak-Clak- contesta la mariposa.

 Quieta.

 Detrás,  la línea inexistente del horizonte  fluye en un movimiento envolvente de aceite sobre  charcos de agua. 

 El cometa se aproxima. 

Ah!  El segundo elemento reprime toda su  materia  en un círculo  xenofóbico y vuelve a su lugar al otro lado de la montaña de vientos  en reparación.
 

Oh! El primer elemento abre  su catálogo de cosas disparejas y aberraciones confluyentes y consulta la guía para  creaciones aparecidas de la nada.
Nada.
 

Eh?  Andrómeda parece estar en necesidad de una mano de pintura.  Se descascarilla muy fácilmente.  Un par de soles y planetas ruedan  hacia un lado. El primer elemento baja  al  nivel de agitaciones  de los nexos causatorios,  de veleidades  impunes y  principios exterminados.    Allí está el problema.
 

Iiiiiihhhhh! zumban y truenan  silenciosamente varios zenexitecos, ocupando un lugar estéril y compungidamente vacío, al  lado del numero 01.  De atrás, de muy atrás, tan atrás que ya casi alcanza la puerta de entrada, surge un vendaval de risas.

El  primer elemento estira  la parte media del asunto  y se  hace pasar por un vendedor ambulante de objetos de Segunda clase.
 

La mariposa estira una pata  y mas chispas chisporrotean en el suelo agrietado, frente a la casa de ladrillos azules.
 

Ahora el cometa llena casi todo  el hueco, de canto a canto,
con su capa de  mar. 

Uh?
 
 
La Canelo - Dallas, TX - September 27, 2014