Tuesday, February 26, 2013

Poema No. 226


 

 

 

 tiempo sin nombre
sin padre ni madre
parido de si mismo
engendrado en piedra
y fuego, en  sal
 en el  verbo primero
tiempo verdadero
 rendija apenas
en medio de los mundos
tiempo que es sueño
 sueño que es  tiempo 
 en sí  y  a la vez
excusa de ser
inexorable
sin pasado, presente o futuro
vacío de espera  irreversible
compatible
con todo aquello que el Universo ignora
 tiempo ahora
absurdo y  a la vez cargado
de toda   posibilidad
contrariedad, enigma, paradoja
sutilezas y absurdas ironías
tiempo  aquí, después, allá y más allá
tiempo entre  tiempos
sin tiempo y a la vez medido
liviano en su pasar sin conducir
a ningún lado
tiempo estático, sacrílego
donde todo parece ser y nada es
lo que parece
matriz de todo
oscuro
en su luz pecaminosa
pesado
en su caída de manzana
carcomida
tiempo ajeno a lo que diga
el dueño de su propio desatino
único actor de su tragicomedia
indiferente a súplicas
mortal 
al embeleso del tirano
 tiempo ufano en su carrera
contra el tiempo
perverso entre comillas
no subyugado al vaivén , a las olas
de mares incomprendidos
 tiempo asido  al vínculo
entre cielo y tierra
a la estática lumbrera, la de siempre
la que alumbra detrás de todo lo conocido y quieto
 tiempo en guerra en contra
de  molinos de tiempo, de piedra antigua y lisa
donde moler estrellas  y escupir desazones
es cosa de todos los días
tiempo absurdo
y jocoso
escondido
detrás de las cortinas
del teatro  de la vida cotidiana
un tiempo así
es pera
o manzana
o serpiente
o luz.  
“Aquietáos y conoced
 Yo Soy Uno”.
 
 
 
Poema de Sandra Collazos McPherson
Dallas, TX  February 26, 2013