Friday, February 18, 2011

Cloudy with a chance of...

Posted, October 6, 2009



Así luce Dallas hoy al mediodía.

Con una gran nube negra posada así como al descuido sobre la esfera azul celeste que hace apenas un par de minutos lucía en todo su esplendor. Una mano grande, oscura, tapando el sol.

La temperatura hoy es pegajosa, sofocante, como un día en el trópico. El cielo amenaza con caerse encima de los que observamos y sentimos este acto como lo que pudiera ser. Solo un reflejo de nuestro estado interior. Transitorio, como todas las cosas de la vida, pero no por eso menos impactante.

Así lucimos a veces. Cuando lo permitimos y dejamos que las condiciones climáticas de nuestra mente nos controlen-descontrolen la vida. Y se puede sentir cómo los elementos comienzan a congregarse alrededor de nuestra cabeza; para alguien visionario, luciría igual a esta nube negra colocada sobre nosotros. Cuando los vientos comienzan a arreciar, se puede decir que la tormenta se avecina. Tal vez en este momento debiéramos (si pudiéramos hacerlo) respirar profundamente un par de veces y retomar dentro nuestro estos vientos que comienzan a tornarse peligrosos.

ah!, pero no! necesitamos que llueva alrededor nuestro; necesitamos los truenos y los rayos, el viento huracanado que se lleve lo que encuentre a su paso, sin importar el esfuerzo que nos ha costado construirlo todo.

Estados mentales grises con fuerte pronóstico de reacciones emocionales agresivas y destructivas.

Y qué queda después de la tormenta?

Destrucción. Y luego la reconstrucción de la vida. En algunos casos, como cuando pasa un tornado, es mejor terminar de derribar y construir algo nuevo, porque la reconstrucción sería muy costosa cuando no imposible.

A diferencia de la Madre Naturaleza, la naturaleza interna del hombre sí le permite controlar sus estados emocionales, especialmente los negativos. Que si es fácil? Nada mas lejos de la verdad. Es difícil, pero no imposible. Y es uno de los triunfos más importantes porque el control de sí mismo es parte fundamental del proceso de crecimiento del ser espiritual.

Primero que todo, se debe estar consciente de que se acerca el momento en donde vamos a perder el control. Debemos poder ver las nubes negras conglomerándose alrededor nuestro.

Como el día de hoy. Debemos poder verlas y debemos poder decir, detrás está el sol. Debo ver su luz. Debemos soplar con fuerza esta nube, echarla a un lado, dejar que navegue fuera de nuestro estado mental hasta que la luz se establezca otra vez dueña y señora de todo nuestro ser.

Luego el cielo volverá a mostrarse en todo su esplendor; las cosas adquirirán un nuevo color y habremos ascendido un peldaño mas en la escalera que nos conduce hacia el Ser Superior.

Ya pasó la lluvia. Pero vendrán más. Yo lo sé.

Tendré que comprarme un paraguas.

Just in case…